Lipedema

Lipedema: síntomas, diagnóstico y cómo puede ayudar la alimentación

Por Seila Sánchez, dietista · Lectura: 6 min

El lipedema lleva décadas siendo una de las enfermedades más infradiagnosticadas en mujeres. Muchas de mis pacientes han tardado más de diez años en tener un nombre para lo que les pasaba.

Años de dietas que no funcionaban, de médicos que les decían que comieran menos y se movieran más, de sentirse culpables por algo que no tenía nada que ver con su voluntad. Este artículo es para ellas. Y para todas las que todavía no saben que lo que tienen tiene nombre.

Qué es el lipedema

El lipedema es una enfermedad crónica del tejido adiposo que afecta casi exclusivamente a mujeres. Se caracteriza por una acumulación bilateral y simétrica de grasa subcutánea en caderas, muslos, piernas y, en algunos casos, brazos — que no responde a la dieta ni al ejercicio convencional.

No es sobrepeso. No es retención de líquidos. Es una patología con base genética y hormonal, reconocida por la OMS en 2019 dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11).

Un estudio español publicado en 2025 con 1.803 pacientes encontró que la edad media al diagnóstico era de 42,9 años, y que el 60,6% fue diagnosticada durante su etapa reproductiva — lo que significa que muchas mujeres llevan décadas sin saber qué les pasa.

Síntomas: cómo reconocerlo

El lipedema tiene una presentación muy característica, aunque a menudo se confunde con obesidad o retención de líquidos:

Un dato clave: más del 90% de las pacientes con lipedema refieren haber intentado perder peso sin éxito, lo que puede provocar frustración y desórdenes alimenticios.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico del lipedema es clínico — se basa en la exploración y la historia de la paciente. No existe una prueba de laboratorio específica.

Los criterios diagnósticos incluyen la distribución bilateral y simétrica de la grasa, la ausencia de afectación de los pies, el dolor o sensibilidad al tacto y el signo de Stemmer negativo — lo que lo diferencia del linfedema. En casos complejos se puede recurrir al diagnóstico por imagen, aunque la anamnesis y exploración detalladas son suficientes en la mayoría de los casos.

Si sospechas que puedes tener lipedema, el primer paso es acudir a un médico especializado — angiólogo, dermatólogo o médico rehabilitador con experiencia en la enfermedad — y solicitar una valoración completa.

Los grados del lipedema

El lipedema se clasifica en estadios según la progresión del tejido:

En el estudio español de 2025, el 46,6% de las pacientes fueron clasificadas en estadio IV o V de Schingale, lo que refleja el retraso diagnóstico y la progresión que ocurre cuando la enfermedad no se detecta a tiempo.

Qué papel tiene la alimentación

La alimentación no cura el lipedema. Pero puede reducir la inflamación crónica que caracteriza la enfermedad, aliviar el dolor y la pesadez, y mejorar significativamente la calidad de vida.

La dieta antiinflamatoria como base

El patrón más sostenible y respaldado a largo plazo es el mediterráneo con enfoque antiinflamatorio: aceite de oliva virgen extra, pescado azul, verduras, frutos secos, legumbres toleradas y lácteos fermentados, con reducción de azúcares y ultraprocesados.

La dieta baja en carbohidratos y cetogénica

Es la estrategia más estudiada específicamente en lipedema. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en la revista Nutrients (Amato et al., 2024) analizó siete estudios clínicos en 329 mujeres con lipedema que siguieron una dieta cetogénica baja en carbohidratos durante una media de 16 semanas, con una pérdida de peso media de 7,94 kg y reducción significativa del dolor.

Los mecanismos detrás de estos resultados incluyen la reducción de insulina circulante, el efecto antiinflamatorio de los cuerpos cetónicos y la mejora de la microcirculación linfática. Importante: no todas las mujeres con lipedema toleran bien una dieta cetogénica y no debe aplicarse sin supervisión profesional, ya que puede generar déficits nutricionales si no está bien planificada.

Lo que no funciona

La restricción calórica sin más. La grasa del lipedema es resistente a ese enfoque — y además puede agravar la relación con la comida en mujeres que ya llevan años castigándose por algo que no estaba en su mano cambiar.

Alimentos que ayudan

Con base en la evidencia disponible, estos son los alimentos más beneficiosos en lipedema:

Y lo que conviene reducir: azúcares añadidos, harinas refinadas, ultraprocesados, alcohol y sodio en exceso.

El lipedema no se cura con dieta. Pero con el enfoque adecuado, muchas mujeres consiguen reducir el dolor, la inflamación y la pesadez.

Conclusión

Si tienes lipedema o sospechas que puedes tenerlo, no navegues sola por internet. Busca profesionales especializados. Y si quieres saber cómo trabajamos la alimentación en el abordaje nutricional del lipedema, te lo cuento en la web.

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Fuentes

Material divulgativo; no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. El diagnóstico del lipedema corresponde al ámbito médico.
SS

Sobre la autora

Seila Sánchez — Dietista especializada en cambio conductual y pérdida de peso, asociada a ASNADI (nº ES-2951-AS) y Trabajadora Social, formación que refuerza su enfoque conductual. También Técnico en Farmacia y Documentalista Sanitaria. Acompaña a mujeres +40, tratamientos con GLP-1 y lipedema. Conóceme.