Lipedema, linfedema y lipolinfedema: en qué se diferencian
Lipedema, linfedema, lipolinfedema. Tres palabras que suenan parecido, que comparten síntomas y que se confunden con frecuencia, incluso entre profesionales sanitarios. El problema es que son enfermedades distintas, con causas distintas y tratamientos distintos: confundirlas retrasa el diagnóstico y puede empeorar el pronóstico.
Este artículo es para quien lleva tiempo con las piernas hinchadas, pesadas o doloridas y todavía no tiene un diagnóstico claro. Entender qué distingue a cada una de estas tres enfermedades es el primer paso para que te traten bien.
Qué es el lipedema
El lipedema es una enfermedad crónica del tejido adiposo que afecta casi exclusivamente a mujeres. Se caracteriza por una acumulación bilateral y simétrica de grasa en caderas, muslos y piernas —que no responde a la dieta ni al ejercicio— acompañada de dolor, sensibilidad al tacto y facilidad para hacerse hematomas.
Sus características clave:
- Distribución bilateral y simétrica: afecta a ambas piernas por igual.
- Los pies quedan libres: la acumulación se detiene de forma brusca en el tobillo, dejando un escalón muy característico.
- Signo de Stemmer negativo: se puede pellizcar con normalidad la piel del dorso del pie.
- No mejora con dieta restrictiva ni con pérdida de peso convencional.
- Base genética y hormonal: suele aparecer en la pubertad y empeorar con el embarazo o la menopausia.
- Reconocida por la OMS en la CIE-11 desde 2019.
Qué es el linfedema
El linfedema es una enfermedad del sistema linfático. Ocurre cuando los vasos linfáticos están dañados, bloqueados o son insuficientes para drenar correctamente el líquido linfático. El resultado es una acumulación de líquido en los tejidos —un edema— que puede afectar a brazos o piernas.
Existen dos tipos: el primario, de causa genética, y el secundario, el más frecuente, que puede aparecer tras cirugía oncológica, radioterapia, infecciones o traumatismos.
Sus características clave:
- Puede ser unilateral o bilateral, y generalmente asimétrico.
- Afecta a los pies, a diferencia del lipedema.
- Signo de Stemmer positivo: no se puede pellizcar la piel del dorso del pie porque está engrosada y tensa.
- La hinchazón mejora al elevar la extremidad. En el lipedema apenas cambia.
- La piel se endurece y engruesa de forma progresiva con el tiempo.
- El dolor es menos frecuente que en el lipedema, aunque puede aparecer.
Qué es el lipolinfedema
El lipolinfedema es la combinación de ambas. Ocurre cuando el lipedema avanza —habitualmente en estadios III o IV— y la acumulación de tejido graso empieza a comprometer los vasos linfáticos, generando un componente de linfedema secundario.
Es la forma más compleja de las tres, porque el tratamiento tiene que abordar los dos componentes. La guía alemana S2k de lipedema (2024) plantea un abordaje secuencial: primero la terapia descongestiva del linfedema y después el tratamiento específico del lipedema. Las opciones quirúrgicas, cuando se plantean, corresponden al equipo médico, no al abordaje nutricional.
Tabla comparativa: lipedema y linfedema
| Lipedema | Linfedema | |
|---|---|---|
| Causa | Tejido adiposo patológico | Sistema linfático dañado |
| Distribución | Bilateral y simétrica | Puede ser unilateral |
| Pies | Libres | Afectados |
| Signo de Stemmer | Negativo | Positivo |
| Al elevar la pierna | No mejora | Sí mejora |
| Dolor | Frecuente y espontáneo | Menos frecuente |
| Responde a la dieta | No, por sí sola | Parcialmente |
| Afecta a hombres | Raramente | Sí |
Cómo se diferencia cada uno
El diagnóstico es fundamentalmente clínico: se basa en la exploración física, la historia de la paciente y una anamnesis detallada.
El signo de Stemmer es la prueba más sencilla y más utilizada. Consiste en intentar pellizcar la piel del dorso del segundo dedo del pie. Si se puede hacer con normalidad, el signo es negativo y orienta hacia lipedema. Si no se puede porque la piel está engrosada y dura, el signo es positivo y orienta hacia linfedema.
En casos complejos, o cuando se sospecha lipolinfedema, pueden emplearse pruebas de imagen —linfogammagrafía, resonancia magnética o ecografía— para el diagnóstico diferencial.
El papel de la alimentación en cada una
Las tres comparten la inflamación como denominador común, pero el enfoque nutricional cambia según el diagnóstico. Y en las tres la alimentación es un apoyo: acompaña al tratamiento médico, no lo sustituye.
En el lipedema
La base es un patrón antiinflamatorio de tipo mediterráneo, con reducción de ultraprocesados y azúcares. Existe investigación sobre patrones bajos en hidratos y cetogénicos, con resultados prometedores en dolor e inflamación (Amato et al., Nutrients, 2024), pero son abordajes exigentes que requieren supervisión y no encajan en todos los casos: no son un punto de partida. Lo que está claro es lo contrario: la restricción calórica sin más no funciona en el lipedema.
En el linfedema
El foco se pone en reducir la carga del sistema linfático. Se suele trabajar con moderación de las grasas totales, control del sodio dentro de las recomendaciones generales de población, proteína suficiente para mantener la integridad de los tejidos y omega-3 por su efecto antiinflamatorio. La guía alemana S2k (2024) recomienda dar información nutricional desde las etapas iniciales y señala que, cuando existe exceso de peso concomitante, reducirlo mediante una alimentación saludable puede disminuir el volumen de la extremidad.
En el lipolinfedema
El abordaje integra los dos: base antiinflamatoria, control de grasas saturadas, moderación del sodio y proteína suficiente. Al ser el cuadro más complejo, es también donde más sentido tiene el trabajo coordinado entre el equipo médico, la fisioterapia especializada y la parte nutricional.
Conclusión
Lipedema, linfedema y lipolinfedema no son lo mismo. Confundirlos lleva a tratamientos equivocados que no solo no mejoran los síntomas: pueden empeorar la evolución.
Si tienes síntomas que encajan con alguna de las tres y todavía no tienes un diagnóstico claro, busca un profesional especializado. Y si ya lo tienes y quieres trabajar la alimentación adaptada a tu caso, así es como acompaño el lipedema.
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Fuentes
- SEME, Lipedema y linfedema: hacia un diagnóstico diferencial correcto, Medicina Estética, 2020.
- SEME, Lipedema: revisión, consenso y evidencia, 2025.
- FEDEAL, Linfedema y lipedema: dos enfermedades distintas, 2024.
- Guía alemana S2k de lipedema, 2024.
- Amato et al., Nutrients, 2024 — patrones cetogénicos en lipedema.